LA HORA DEL CÓDIGO: EL FUTURO TECNOLÓGICO IMPULSADO POR ESCOLARES

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LA HORA DEL CÓDIGO: EL FUTURO TECNOLÓGICO IMPULSADO POR ESCOLARES CHILENOS

Niños de 5° básico del Colegio Alberto Blest Gana de la comuna de San Ramón participaron en una nueva jornada de la Hora del Código en el Observatorio ALMA, durante la cual los niños pudieron jugar, aprender y crear con tecnología. Krishna Pezoa, alumna que participó en la actividad, consideró que la programación permite “echar la mente a volar”, crear juegos e historietas, pero también usarla para cosas prácticas.

El pasado miércoles 28 de noviembre, se realizó la segunda jornada de la Hora del Código en las dependencias del Observatorio ALMA en Santiago, organizada por su socio norteamericano Associated Universities Inc. (AUI), y que tuvo como invitados a los 5° básicos del Colegio Alberto Blest Gana de la comuna de San Ramón. En la ocasión, los alumnos, junto a su profesor, participaron de una actividad especialmente diseñada, en la cual pudieron conocer mejor la labor del centro astronómico y hacer programación informática.

Paulina Bocaz, representante en Chile de Associated Universities Inc. (AUI) y el Observatorio Radioastronómico Nacional de Estados Unidos (NRAO), explicó que la iniciativa de La Hora del Código es un movimiento internacional en el cual participan más de 180 países, incluyendo a Chile. “Esta iniciativa busca familiarizar especialmente a los estudiantes y los niños con los conceptos de la programación para así despertar interés en las áreas de la ciencia, computación e informática”.

Bocaz se mostró entusiasmada con la actividad porque “a los niños les gustó mucho participar y sabemos que su colegio se enfoca en la educación digital. Fue genial ser testigo de que estos pequeños saben programar, lo que agilizó y facilitó la adquisición de nuevos conocimientos en programación”, recalcó la vocera de AUI/NRAO en Chile.

En la oportunidad, Liza Videla, administradora de los archivos científicos de ALMA, entregó una amena charla a los estudiantes que les permitió aprender más sobre el observatorio. “La idea es que ellos vean qué hacemos y conozcan todas las áreas en las cuales se involucra la informática, desde programar el control remoto que opera los transportadores de las antenas, hasta el correlacionador que combina la información que recibe cada una de estas antenas. Todos los temas están involucrados con la programación. Sin computadores este observatorio no podría existir”, aseguró la experta del centro astronómico.

Desde el punto de vista de la informática, la programación les permite a los niños conocer cómo está diseñado el celular que ocupan para jugar todos los días, la televisión o la tablet. “Entonces pueden entender que los juegos que usan pueden estar hechos por personas como ellos mismos. Por lo tanto, es simplemente mostrarles el backstage; es decir, lo que está detrás de los sistemas computacionales que ellos utilizan”, aseguró Videla.

LOS ALUMNOS EN EL CENTRO DEL APRENDIZAJE
Para Fabián Ovalle, profesor del Taller de Creatividad Digital del Colegio Alberto Blest Gana, la participación de los alumnos en La Hora del Código fue una instancia muy positiva. “Permitió a los estudiantes conocer cómo la astronomía se vincula con la programación y cuáles son las habilidades necesarias para que en el futuro puedan enfrentar los cambios que se vienen con las nuevas tecnologías. Además, para que los colegios comiencen a entender que la educación cambió y que de aquí a unos años, la automatización va a ser clave en todos los cargos de empleo”, enfatizó el docente.

El profesor explicó que en el Colegio Alberto Blest Gana las nuevas tecnologías son parte de todas las asignaturas y la programación se usa en lenguaje, matemáticas y ciencias, consiguiendo mejores aprendizajes en los estudiantes. “En esta actividad de La Hora del Código, nos dimos cuenta que actualmente los profesores somos más guías y los estudiantes son quienes hacen las cosas. O sea, ellos están en el centro del aprendizaje y no los profesores. Yo veo que la programación se va a tomar todas las asignaturas de aquí a unos años más”, comentó el profesor Ovalle.

Antonia Jara, una de las estudiantes que participó en la actividad, se sorprendió con lo que conoció sobre el sol y los astros en la charla del Observatorio ALMA. Además, expresó que “la programación me gusta porque es entretenida, puedo jugar y a la vez programar cosas que a la gente le puede ayudar. Por ejemplo, a comunicarse entre las personas de distintos países y culturas”.

Su compañera, Krishna Pezoa, también se declaró entusiasmada con la experiencia. “Me pareció interesante saber del espacio y asimilarlo con un juego para programar. Creo que sirve y es bueno porque saber programación puede echar tu mente a volar, programar juegos, historietas, y cosas así. Pero también uno lo puede usar para cosas prácticas”, finalizó la estudiante.

AUI calificó como todo un éxito la actividad y espera replicar la experiencia en 2019, incluyendo a nuevos establecimientos en los que las tecnologías de información permeen los procesos educacionales. Con desafíos por delante en conectividad, automatización, eficiencia energética y teletrabajo; las plataformas tecnológicas y los ecosistemas digitales, definirán el futuro de la sociedad chilena y las nuevas generaciones serán quienes lideren dichos cambios. Hora del Código representa Hora de Cambios.


Subido el 27 de diciembre del 2018 Etiquetas: